Problema de la suerte moral
El problema de la suerte moral es el problema ético que surge de que en muchos casos, parece correcto evaluar moralmente a un agente pese a que una parte importante de aquello por lo cual es evaluado depende de factores fuera de su control.[1] Tales situaciones se llaman de suerte moral, y entran en conflicto con un principio moral intuitivo, llamado el principio de control, según el cual un agente sólo es moralmente evaluable en la medida en que aquello por lo cual es evaluado depende de factores bajo su control.[1]
Principio de control: Un agente es moralmente responsable sólo de aquello que cae bajo su control y en el grado proporcional a su control.
Corolario del Principio de Control: Dos personas no deben ser evaluadas moralmente de manera diferente si las únicas otras diferencias entre ellas se deben a factores fuera de su control.
El problema tuvo su formulación clásica en los trabajos de Thomas Nagel (1979) y Bernard Williams (1981), ambos titulados Moral Luck.[2]
Casos y posturas
[editar]¿Cómo puede ser esto? Un caso paradigmático de suerte moral sería, por ejemplo, el siguiente:
- Caso de las conductoras A y B: Dos conductoras (A y B) conducen de noche por la misma carretera bajo un estado de embriaguez exactamente igual. La conductora A conduce unos minutos por delante de la conductora B. De repente, un niño se cruza corriendo en la carretera. La conductora A no logra frenar a tiempo y lo atropella mortalmente. La conductora B, cuando pasa por el mismo punto minutos después, no se encuentra a nadie. Ambas realizaron la misma acción imprudente con la misma intención, pero solo A tuvo la mala suerte de que hubiera un niño en su camino. Este caso ilustra el núcleo de la suerte moral, que Nagel define del siguiente modo: “Cuando un aspecto significativo de lo que alguien hace depende de factores que están más allá de su control, y continuamos tratándole a este respecto como objeto de juicio moral, a eso podemos llamarlo suerte moral” (Nagel, 1979, p. 26). En otras palabras, la suerte moral ocurre cuando el azar (aquello que escapa al dominio del agente) determina aquello por lo que se considera moralmente responsable. En el ejemplo, el aspecto significativo es la muerte del niño, que depende de un factor fuera del control de A (la presencia del niño en ese instante). A pesar de ello, tendemos a juzgar a A como más culpable que a B.
En algunos casos de suerte moral, lo que varía no es el resultado de la acción, sino las circunstancias en las que los individuos actúan. Personas con la misma disposición interna (las mismas intenciones o tendencias a actuar) terminan obrando de forma distinta solo porque la suerte las coloca en situaciones diferentes.
- Caso de los crímenes durante la dictadura: Militares y policías de una misma dictadura: unos fueron destinados a tareas de tortura y asesinato; otros, por pura asignación administrativa (suerte), fueron enviados a embajadas en el extranjero. Estos últimos habrían cometido los mismos crímenes de estar en las mismas circunstancias. Sin embargo, solo por suerte no son moralmente censurados ni castigados, mientras que los primeros sí lo son.
A continuación, cabe desarrollar las tesis que defiende la postura a favor y la escéptica (siguiendo con el ejemplo):
1. Postura que, pese a las apariencias, niega que exista la suerte moral: La diferencia de juicio no está justificada, ya que ambas conducto ras controlaban exactamente lo mismo (su decisión de conducir ebrias) y la presencia del niño fue un factor azaroso. Por tanto, ambas son igualmente responsables y merecen el mismo reproche moral.
2. Postura que acepta la existencia de la suerte moral: Los defensores de la suerte moral dirían que sí, pues A ha causado una muerte y eso la hace más culpable que a B. Sostendrían que las consecuencias importan moralmente. La suerte (la presencia fortuita del niño en el camino de A y su ausencia en el de B) marca una diferencia moral genuina entre ambas conductoras.
Tipos de suerte moral
[editar]Cabe distinguir 4 clases de suerte moral:
a) Suerte resultante: Relativa a los resultados de acciones idénticas.
b) Suerte circunstancial: Relativa a las circunstancias que cada individuo se encuentra.
c) Suerte constitutiva: Relativa a las capacidades y características personales. Influye, por ejemplo, la genética, el entorno vital...
d) Suerte causal: Relativa a las cadenas causales fuera del control del individuo.
Véase también
[editar]Referencias
[editar]- 1 2 Nelkin, Dana K. «Moral Luck». En Edward N. Zalta, ed. Stanford Encyclopedia of Philosophy (Fall 2008 Edition edición). Consultado el 4 de octubre de 2009.
- ↑ Nelkin, Dana K. «Moral Luck». En Edward N. Zalta, ed. Stanford Encyclopedia of Philosophy (Fall 2008 Edition edición). Consultado el 4 de octubre de 2009.
Bibliografía adicional
[editar]- Bernard Williams y Thomas Nagel: La suerte moral (traducción e introducción de Sergi Rosell), Oviedo, 2013. ISBN 978-84-8367410-9
